Crear una asociación única y a largo plazo, con un solo viticultor por denominación, que posea su viñedo sobre los mejores terruños de la misma.

Trabajar de un año al otro en un mismo parcelario de viñas antiguas seleccionadas cuidadosamente, con las variedades autóctonas que mejor expresen todo el potencial de los terruños en las que se plantan.

Poner en común con el viticultor todos los medios financieros y competencias técnicas para vinificar y criar el mejor vino posible.

El resultado son vinos de “alta costura”, complejos, precisos, finos y elegantes, lujosamente criados y envasados.